LA TERAPIA COMO VIAJE INTERIOR - Cristina Rodriguez Cahill Psicóloga
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LA TERAPIA COMO VIAJE INTERIOR

LA TERAPIA COMO VIAJE INTERIOR

PELÍCULA “OTRA MUJER” (Woody Allen, 1988)

DISPONIBLE EN: FILMIN.

¡AVISO: PUEDE CONTENER SPOILERS!

La terapia nos ayuda a crecer como personas y a vivir en plenitud con nosotros mismos y con los demás. Parte inevitable de este crecimiento implica conectar y aprender de nuestros aspectos vulnerables. La película Otra Mujer de Woody Allen refleja esto de forma magistral con la relación entre sus dos protagonistas; Marion y Hope. Hope (que significa esperanza en inglés) es una mujer muy frágil que acude a terapia porque sufre una fuerte crisis estando embarazada. Marion, por lo contrario, es una mujer aparentemente fuerte, exitosa y distante. El encuentro fortuito entre ambas transformará profundamente a Marion.

¿Cuál es la clave del cambio en nuestras vidas? ¿Cómo ayuda la terapia?

¿Qué beneficios obtenemos del autoconocimiento? ¿Y de escuchar nuestras vulnerabilidades?

¿Qué impacto tiene el proceso de crecimiento de los pacientes en los terapeutas?

La historia de un viaje interior

Este drama del director neoyorkino narra la vida de una mujer que se da cuenta, gracias a la escucha casual de una terapia, que ha tomado un camino equivocado en su vida. Marion (Gena Rowlands) es una profesora de filosofía en la Universidad de Nueva York que se ha tomado un año sabático para escribir un libro y ha alquilado un apartamento para poder concentrarse en su tarea.

En el apartamento de al lado, pared con pared, se encuentra la consulta de un psicoterapeuta que le permite escuchar las sesiones de una paciente a través de un conducto de ventilación.

Hope (Mia Farrow) es una mujer joven y embarazada que se siente muy angustiada por sus circunstancias vitales. Inicialmente, Marion se muestra molesta por el ruido pero, poco a poco, va mostrando interés por las sesiones de Hope y por conocerla. Marion es el tipo de persona a la que no le gusta remover el pasado y afirma que “si algo parece que está bien, mejor dejarlo como está”. Sin embargo, la crisis interior de Hope le conmueve hasta tal punto que le provoca un cuestionamiento de su propia vida. Sus seguridades y sus certezas empiezan a tambalearse para llegar a experimentar una profunda experiencia de transformación. Podemos afirmar que la paciente que sufre funciona como el alter ego de Marion. Hope es, en realidad, esa parte vulnerable negada por ella. La escucha y aprendizaje de estos aspectos escondidos de Marion le permitirán el nacimiento de una nueva mujer, “otra mujer”. No es casual que el director haya escogido a Hope como una mujer gestante que crea vida en su interior.

¿Cómo cambia Marion gracias a la terapia de su alter ego?

Cuando Marion busca un lugar apartado para poder escribir, se encuentra con que los sonidos de su inquietud interior empiezan literalmente a atravesar las paredes para hablarle. El personaje de Hope es la llave que abre los conflictos de Marion y que le permite revisar su propia vida. A lo largo de la película, con su voz en off, Marion va recorriendo su pasado para darse cuenta de los numerosos errores que ha cometido y lo egoísta que ha sido con las personas de su entorno. Así, Marion comienza un inesperado “viaje interior” que le llevará a responsabilizarse de su vida y tomar decisiones con autenticidad.

Esta película refleja como muchas veces vivimos frente a nosotros mismos como extraños, a pesar de que nos miramos todos los días en el espejo. Este es el gran problema de Marion, ningún otro diagnóstico sería más certero. La protagonista, completamente ajena a sus sentimentos y a su intimidad, gracias a un proceso de identificación con Hope, comienza el arriesgado viaje de autoconocimiento para llegar a ser esa “otra mujer” tras hacerse cargo de sus falsas seguridades.

Marion parecía tenerlo todo, pero en realidad, no tenía nada. Especialmente, no se tenía a sí misma. Gracias a la conexión con las vulnerabilidades de Hope pudo conocer las suyas llegando a desbloquear su verdadero yo. De esta experiencia transformativa nace una mujer más apasionada y creativa.

¿Qué necesidad hay de realizar un proceso de autocrecimiento?

Pero, ¿por qué habría Marion de cambiar si aparentemente todo iba bien? Marion, detrás de un envoltorio de éxito, tenía un importante bloqueo afectivo que le hacía llevar una vida encorsetada y empobrecida a nivel emocional. Mucha gente confunde manejar las emociones con tenerlas bajo control. Sin duda, una vida “alienada” evita conflictos pero no nos permite ser lo que somos profundamente y desarrollar toda nuestra potencialidad. El camino del autoconocimiento es probablemente de los más difíciles que existen pues no se puede hacer sin un cierto sufrimiento. Pero también es de los caminos más apasionantes y enriquecedores.

El viaje hacia uno mismo aporta confianza y seguridad y así nace la necesidad de expresar la propia realidad interna con creatividad. El mundo no nos prepara suficientemente para gestionar nuestros sentimientos y cuidar de nuestras vulnerabilidades. Se nos exige ser felices y productivos pero nuestras emociones a menudo nos bloquean. El autoconocimiento nos mantiene conectados con nosotros mismos y con los demás de una forma saludable. Y en este proceso, cada vez logramos un poco más de libertad y de paz interior. Desde esta posición es posible el verdadero vínculo con el otro y es entonces cuando nace la posibilidad del amor entendido, en sentido amplio, como el encuentro más pleno entre dos personas. Solo se puede amar si se tiene el valor de ser uno mismo.

¿Qué impacto tiene el proceso de crecimiento de los pacientes en sus terapeutas?

La película también es una bonita metáfora de lo que ocurre en la relación terapeuta-paciente. La transformación de Marion fue provocada por el encuentro con un sufrimiento, en principio ajeno, que le hizo de espejo. En mi trabajo como terapeuta esto me ha sucedido en muchas ocasiones. El encuentro con personas que sufren y crecen en ese proceso me ha enriquecido y nutrido enormemente. Así sucede en la vida, son los vínculos verdaderos con los otros los que nos transforman, de ahí que las personas que acuden a terapia también son germen y esperanza de cambio para los profesionales y para la gente de su entorno.

Martin Buber, el autor más citado por los psicólogos humanistas, resalta en su libro “El yo y el tú” que las palabras básicas de la existencia son pares de palabras. La vida se puede vivir como un “yo-ello” o como un “yo-tú”. En la vida desarrollamos nuestro yo ante las cosas y ante las personas. Ante las cosas las relaciones son mesurables, cuantificables, de dominación y de manipulación. Aquí estamos en el “reino del tener”. Sin embargo, ante las personas el ser humano es relación, encuentro y trascendencia. En este caso vivimos en el “reino del ser”.

La realidad es que “tú” me revelas quién soy yo y quién eres tú. Y yo te permito ser tú. En definitiva, somos “yo-tú”, somos relación, un encuentro único y juntos construimos un camino de crecimiento. Así sucede en terapia pero tanto para el paciente como para el profesional.

En conclusión, ¿qué beneficios puedo obtener de una terapia?

Una terapia facilita las condiciones necesarias para que el autocrecimiento pueda darse en un clima de respeto, empatía y tolerancia. Este proceso permite desbloquear y manejar emociones enquistadas o difíciles que te reconectan contigo mismo y te acercan a una vida más plena. Como sucede con Marion, cuando hacemos un hueco dentro de nosotros para asumir nuestros aspectos insatisfechos, necesitados e inseguros empezamos a liberarnos de nuestros barrotes defensivos. La terapia nos permite avanzar hacia la persona que queremos ser, nos libera de máscaras y nos aleja de la cosificación de las relaciones, estableciendo vínculos más enriquecedores que nos permiten seguir creciendo.

Como dijo A. de Saint-Exupéry “en toda multitud hay personas a las que no se distingue, pero que son portadoras de mensajes prodigiosos. Hope, con toda su tristeza y desesperanza, sin saberlo ella misma, fue para Marion una de esas personas.

No hay duda de que la terapia es un valiente viaje interior que merece la pena hacer.



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